¿Y tú, estás en Buenas Manos?SM
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¿Quieres tirar la toalla luego de luchar por pelar, picar o trozar de forma descuidada? ¡No te desesperes! Esta guía de geniales trucos para cocinar te ayudará a hacer el trabajo y a convertirte en un cocinero más seguro, ordenado y eficiente.

Pela sin peligro Pelar la piel marrón dura de un jengibre fresco con un cuchillo puede ser peligroso. Entonces, ¡no lo hagas! Utiliza una cuchara en su lugar: coloca el borde de la cuchara contra la superficie de la piel y raspa suavemente para pelar.

Para pelar ajo fresco de una manera fácil, remueve los dientes del bulbo y colócalos en una tabla para cortar con una cuchara de madera sobre ellos. Con cuidado, dale un golpe a la cuchara con la base de tu palma extendida. La piel del diente se caerá y será más fácil cortar o picar.

Ablanda las "piedras" de azúcar marrón Coloca el azúcar marrón endurecido en un recipiente para microondas y pon una toalla de papel húmeda arriba. Calienta por 20 segundos. Si aún no está lo suficientemente blanda, intenta romperla en pedazos más pequeños con un tenedor, y luego otros Leer más...▼

20 segundos. (Para mantenerla blanda cuando vuelves a ponerla en la bolsa o caja, introduce uno o dos malvaviscos).

De una forma similar, puedes rejuvenecer la miel cristalizada. Debes poner el recipiente en agua caliente durante cinco a 10 minutos.

Deja de llorar Las cebollas pueden ser el peor llanto en la cocina. Si el tiempo te lo permite y cocinarás cebolla, congélala por 15 minutos antes de cortarla. La teoría explica que el frío no permite la liberación de los químicos de la cebolla que te hacen llorar.

Sacar las semillas con facilidad Utiliza una cuchara para servir helado para quitar las semillas del zapallo y la calabaza. El borde filoso de la cuchara cortará justo a través de los filamentos del zapallo para llegar a las semillas y poder sacarlas.

Gánale a las remolachas frescas La áspera piel no es tan dura como parece. Enjuaga las remolachas, corta las hojas de la parte superior y, luego, envuelve cada una de las remolachas, de forma holgada, en papel aluminio. Cocínalas en el horno (a 375°) hasta que estén blandas, por aproximadamente 1 hora. Saca las remolachas del horno, quítales el papel aluminio y deja que se enfríen. Cuando estén lo suficientemente frías como para agarrarlas, corta el extremo perpendicular y, con tus pulgares, quita la piel de la remolacha bajo agua fría.

Despega los ingredientes pegajosos Primero, rocía tu taza o cuchara medidora con rocío de cocina. Luego, agrega miel, melazas o cualquier ingrediente pegajoso que tendrás que usar. De esta manera, la cantidad exacta del ingrediente pegajoso se despegará perfectamente de la taza o cuchara, y podrás agregarlo a lo que sea que estés cocinando.

Utiliza hilo dental en tus tortas Aunque no lo creas, el hilo dental puede ser una herramienta muy útil para cortar ingredientes pegajosos o blandos. Puedes usar un hilo dental largo y sin sabor para cortar a la mitad una torta de cumpleaños glaseada o cheesecake y, luego, puedes cortar en pedazos equitativos. Puedes usar hilo dental para cortar quesos blandos de forma limpia, como queso de cabra o mozzarella fresca, o tronquitos de galletas listos para hornear.