¿Y tú, estás en Buenas Manos?SM
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Si tu viaje al trabajo significa caminar desde tu dormitorio hasta tu estudio, no eres el único. Aunque tiene el potencial de ser cómodo, el negocio en casa también conlleva distracciones. Usa estos consejos para crear un ambiente tranquilo y productivo de trabajo.

1. Santifica tu espacio.Si tu escritorio está directamente frente a una ventana, tu mente podría empezar a divagar. Las reglas del feng shui dicen que debería estar frente a una puerta con tu espalda hacia una pared, poniéndote en una posición de comando—el mejor control visual de tu espacio. Cierra la puerta para indicar que estás trabajando (si el cuarto no tiene una puerta, usa un biombo).

2. Desarrolla tu sonido.Encuentra paz con audífonos que cancelan o aíslan el ruido. Si te concentras mejor con sonidos ambientales, usa una máquina de ruido blanco o de sonidos relajantes de la naturaleza, o crea una lista de canciones que te den buen ánimo.

3. Ten previsto las interrupciones.Evita las interrupciones de rutina con estos consejos:

  • Preparar por adelantado bocados para después de la escuela, para que tus hijos los puedan agarrar cuando lleguen a casa.
  • Autoriza previamente que los envíos sean dejados en tu puerta o con tu portero.
  • Usa un app para bloquear sitios web específicos que te distraen (medios sociales, blogs, etc.) por un periodo determinado de tiempo.
  • Consejo
    La mayoría de pólizas de hogar no cubren las necesidades de los negocios en casa. Si estás trabajando en un negocio en el hogar, habla con tu Agente de Allstate o haz clic aquí (en inglés) para aprender más.

    4. Mapea tu energía.Encárgate de tareas en los momentos en que eres más productivo. Sigue tu productividad con tecnología portátil o apps, o abórdala con una estrategia manual a través de una hoja de cálculo: apunta cómo te estás sintiendo a lo largo del día usando incrementos de una hora. Clasifica tu vigor del 10 (¡acelerado!) a 0 (comatoso). Prueba esto por algunas semanas, luego traza las horas del día en que estás más y menos productivo.

    5. Fija tus límites.Tanto si compaginas un trabajo alrededor de tus patrones de energía o el horario de escuelas o siestas de tu hijo, programa tus propias horas de trabajo. Diles a tus colegas o clientes cuando estás disponible. Decide cuándo es el mejor momento para devolver llamadas o contestar correos electrónicos, e incluye estos horarios en tu correo de voz o en tu respuesta automática de correo electrónico. Haz que tu hora de descanso sea parte de tu rutina regular también. Cuando apagas tu computadora a la hora en que está planeado, puedes recargas mentalmente tus propias pilas para el siguiente día de trabajo.