¿Y tú, estás en Buenas Manos?SM
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La difícil obtención de préstamos hace que los jóvenes adultos recurran sus padres para obtener ayuda financiera. Sin embargo, antes de tomar tu chequera, presta atención a lo siguiente: los préstamos entre familiares pueden crear conflictos. Estos tres pasos te ayudarán a ofrecer ayuda sin dañar la relación.

1. Conoce tus límites Los padres están mentalmente programados para querer ayudar a sus hijos, pero esa ayuda no debe amenazar tu propia seguridad financiera. Limítate a prestar un monto que puedas perder. Si bien tu hijo puede estar sumamente comprometido a devolverte la suma prestada, una enfermedad, la pérdida de un trabajo u otras crisis pueden desbaratar las mejores intenciones.

¿SABÍAS QUE...?

El 7% de los compradores obtienen préstamos de sus familias para ayudar a financiar la compra de su casa.

Si puedes prestarle sin dificultad a tu hijo los fondos para hacer el pago inicial de la casa de sus sueños, ¡excelente! De lo contrario, no hay problema si te niegas. Después de todo, es probable que encuentre un préstamo hipotecario oportunamente, mientras que para ti no hay banco en el mundo que te preste dinero para jubilarte.

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2. Comunica las condiciones Imagina esto: Le prestas a tu hija dinero para salir de una enorme deuda de tarjeta de crédito y te enteras luego de que está publicando en línea fotos de vacaciones o que compró un sofá nuevo. ¿Cómo te sentirías? Por otra parte, ¿cómo se sentirá tu hija si, como consecuencia de tu ayuda financiera, comienzas a observar y cuestionar sus selecciones? Sentarse a resolver exactamente cómo se usará el dinero y todas las expectativas que cada uno tiene sobre los hábitos de gasto y ahorro durante el plazo del préstamo evitará que tengas conversaciones incómodas y conflictos más adelante.

3. Hazlo legal Firmar un cheque y decirle a tu hijo que te pague cuando pueda es una receta para el desastre. En su lugar, establece los términos del préstamo por escrito y especifica el plazo para la devolución del dinero y la tasa de interés. Ten en cuenta que si cobras poco o nada de interés en un préstamo de más de $14,000, el Servicio de Rentas Internas (IRS) puede considerar los fondos como un regalo e imponer la tasa de interés correspondiente (consulta a un asesor de impuestos para obtener más información). Asegúrate de incluir también otras condiciones que tengas. ¿Cómo administrarás los pagos tardíos? ¿Deseas que se te consulte si se harán renovaciones en la casa que estás ayudando a comprar o esperas que haya una política de visitas sin restricciones? ¿Esperas tener derechos por préstamo sobre el carro para el cual tu hija te pidió dinero para comprar? La transparencia y la honestidad de ambas partes te ayudarán a ti y a tu hijo(a) a estar del mismo lado respecto de cuáles son las expectativas que tiene cada uno.