¿Y tú, estás en Buenas Manos?SM
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Piensa en este dilema. Vas camino al partido de basquetbol de tu hija—el que ella ha estado hablando por semanas y en el que está segura que vas a asistir—cuando te entra una llamada urgente de tu padre. No se ha estado sintiendo bien y realmente le gustaría que lo acompañes a ver al doctor. Ahora.

¿Sabías que...?

47% de estadounidenses en sus 40s y 50s tienen un padre mayor de 65 y están criando o apoyando económicamente a un hijo.

Si te has encontrado en una escena como esa, seguramente eres parte de la “generación sándwich”, llamada así por aquellos que están cuidando tanto de sus hijos como de sus padres. Acá hay unos consejos sobre cómo manejar estas responsabilidades.

Ten una conversación abierta Si estás asumiendo el rol de guardián de tu padres envejecidos, ten una conversación directa acerca de los cambios. Es importante saber: 


  • Dónde desean vivir tus padres
  • Detalles de un testamento vital
  • Consideraciones para asignar poder notarial (o legal)
  • Información acerca de las finanzas de la familia

Si tus padres se mudan a tu hogar, conversa acerca de cómo van a contribuir—tanto de manera financiera como dentro de la casa. En algunos casos, podrías tener derecho a una exención tributaria del IRS por lo que haces para hijos adultos y padres. Los hijos que siguen estudiando pueden ser declarados como dependientes hasta los 24 años (19 si no están estudiando), y es posible deducir los gastos de cuidado durante el día y otros servicios que tus padres puedan necesitar si viven contigo por lo menos seis meses. Consulta con un profesional financiero o de impuestos local para determinar si calificas para estas exenciones tributarias.

Cuídate Dado todas las labores que aquellos en la cansada generación sándwich tienen, no es sorpresa que un estudio encontró que son menos propensos a hacer ejercicio, revisar etiquetas de comida o abrocharse el cinturón de seguridad que sus contra partes que no tienen las mismas responsabilidades. Tómate un tiempo para despejar tu mente—algunos estudios sugieren que actividades como la meditación pueden ayudar con la ansiedad y la depresión.

Recuerda que la unión hace la fuerza No trates de encargarte tu solo de las necesidades médicas, financieras y emocionales de tus padres ancianos. Si tienes hermanos(as), pídeles ayuda, aunque vivan cerca o no.

Si tus hermanos(as) viven cerca, reparte las tareas de cuidado, como el transporte para las citas médicas. Cuando se trata de decisiones difíciles, como el mudar a un padre a otro hogar, la colaboración puede ser clave.

Recurre a tu comunidad Consulta con expertos en tu área para ayudarte a guiar tus decisiones, especialmente si necesitas asistencias con las responsabilidades logísticas y financieras. Pregunta si tu hospital local tiene grupos de apoyo para los cuidadores, donde tendrás la oportunidad de conocer a expertos médicos y otros cuidadores. También puedes buscar recursos y consejos de usuarios por Internet.